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Además del eclipse solar que ocurrirá el próximo viernes, tendrán lugar otros dos fenómenos extraordinarios: el equinoccio de primavera y la superluna negra

El próximo viernes 20 de marzo tendrá lugar el mayor eclipse desde 1999. En esta ocasión, la fracción de diámetro solar ocultado por la Luna superará el 99% en el Sureste de Islandia, y sólo será apreciado como eclipse total en una pequeña franja que cubre las islas Feroe y el archipiélago de Svalbard, con una duración de 2 minutos y 47 segundos.

Pero la mayor peculiaridad de este evento celeste es que coincidirá con el equinoccio de primavera y la superluna negra, informa la cadena de información Russia Today.

Se trata de la segunda superluna que ocurre en lo que va de año y sucede cuando la órbita de la Luna se aproxima a la Tierra, lo que provoca que el tamaño de nuestro satélite natural parezca más grande de lo habitual.

El otro fenómeno, el equinoccio de primavera, se refiere al momento del año en que el día y la noche tienen la misma duración o, en lo astronómico, cuando el eje de la Tierra es perpendicular a los rayos del Sol.

Así, el viernes, una superluna cubrirá por completo al Sol equinoccial, mientras que el eclipse termina cerca del Polo Norte el mismo día en el que en el astro rey rehace su primera aparición en el horizonte después de 6 meses de noche polar.

Este fenómeno se da muy poco, pero es una serie de tres, por lo que el próximo se podría ver en el 2034.

Otra peculiaridad de este eclipse es que ocurre con el Sol aún en su periodo de máxima actividad, por lo que los amantes de la astronomía – que en esta ocasión se desplazan a las islas Feroeo y Svalbard, entre Islandia y Escocia – no descartan la increíble fortuna de presenciar un asombroso espectáculo de auroras boreales en la oscuridad del cielo durante los 2 minutos de totalidad.

Las zonas más boreales, como Irlanda, Escocia y Noruega, también tendrán muy buenas ocultaciones y desde la Europa Continental y Reino Unido, el fenómemo sólo podrá observarse parcialmente. Ni en América, ni en la Antártida, ni en Oceanía se podrá apreciar este evento celeste.