Autor: Redacción Internacional | internacionales@granma.cu

WASHINGTON.—Estados Unidos vivió ayer su segundo día de protestas por el fallo del Gran Jurado que decidió no inculpar al policía blanco acusado de haber matado a un joven afroamericano desarmado en la ciudad de Ferguson.

Las manifestaciones se efectuaron en el área de Saint Louis y en otras ciudades del país.

Doce edificios comerciales en Ferguson fueron quemados, y los bomberos respondieron a incendios en ocho más, dijo Steve Fair, subjefe de esa corporación. Otros negocios fueron sa­queados, y 12 vehículos fueron carbonizados.

En una entrevista con ABC News, la primera que ofrece, el policía acusado Darren Wilson dijo que “no haría nada diferente” si volviera a tener un enfrentamiento como el que protagonizó con Michael Brown.

Añadió que lamentaba que se hubiera perdido una vida, pero que tenía una clara conciencia de sus acciones. Aseguró que “tenía la conciencia limpia” y que temió por su vida antes de accionar su arma reglamentaria, ma­tando al joven de 18 años, reporta DPA.

grupos defensores de las minorías en EE.UU. condenaron el fallo del Gran Ju­rado. “Necesitamos un sistema de justicia que nos proteja, dirigiremos nuestra indignación mo­ral hacia acciones sin pausa, no violentas, para un cambio significativo”, señaló Damon Davis, miem­bro de la organización Ferguson Action.

El presidente Barack Obama llamó a no reaccionar con protestas violentas. “No hay ninguna disculpa para la violencia”, dijo e instó a la policía a acompañar las protestas pacíficas con precaución y contención.

El presidente añadió que la situación es un ejemplo de los desafíos a los que se enfrenta Estados Unidos. Aún existe profunda desconfianza entre los negros y la policía, sostuvo. “Sigue habiendo problemas y las comunidades negras no se están inventando eso”, admitió.