990El tercer temblor perceptible en Cuba desde que comenzó el año, con una magnitud de 3,9 grados en la escala de Richter, fue sentido la mañana del viernes 10 por varios habitantes del municipio de Corralillo, ubicado en la costa norte de la provincia de Villa Clara.

Marielys López Díaz, subdirectora de Educación en ese territorio, se encontraba planchando cuando sintió cómo los vasos ubicados encima del refrigerador se movían, unido a un ruido algo extraño, proceso que se produjo de manera muy rápida

Por su parte, su vecina Ania Rivera Gutiérrez, trabajadora de la Dirección Municipal de la Vivienda, cuenta que estaba acostada cuando ocurrió el fenómeno, y se despertó al sentir la sensación de que la cama estaba corriéndose de lugar, algo que duró muy pocos segundos.

Dora Molina, quien es ama de casa, se levantó ese día más temprano para marcar cola en el taller donde arreglan los televisores, recibiendo como sorpresa el pequeño temblor de tierra causante del derribo del reloj que estaba encima del multimueble ubicado en la sala de su casa. Agrega, además, que eran las 6 y 25 aproximadamente, porque miró la hora del reloj.

El nuevo movimiento de tierra tuvo lugar a las 06.23 hora local (11.57 GMT) de este viernes en esta localidad.

¿SISMOS INUSUALES?

Como eventos de los esperados, según el régimen sísmico de la zona, calificó O’Leary González Matos, especialista del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas, el sismo de magnitud 4,9 en la escala Richter ocurrido en la tarde del jueves y la réplica de 3,9 registrada en la mañana de ayer.

Según el investigador, localizados entre el noreste de Varadero (Matanzas) y el norte de Corralillo (Villa Clara), ambos temblores de tierra obedecen al movimiento relativo de las placas y microplacas tectónicas de esa región norte costera, donde normalmente suelen tener lugar, aunque con menos frecuencia que en el sur oriental.

Para corroborar esa histórica realidad, baste señalar que si bien los doce sismos perceptibles cuantificados el pasado año ocurrieron en su totalidad en el oriente cubano, en el 2012 se registró una cifra similar, pero el norte de Sagua la Grande, Villa Clara, fue con cinco la zona que más acumuló.

Al ampliar sobre el sismo del jueves, González Matos explicó que por la energía liberada constituye un terremoto interesante, con numerosas réplicas (38) captadas por la red del Servicio Sismológico Nacional cubano, pero que debido a la lejanía de la costa la población solo ha podido percibir esa de magnitud 3,9 en la mañana del viernes 10

Respecto a su perceptibilidad en La Habana, agregó que al tratarse de un evento superficial (a 20 kilómetros de profundidad) tienden a generarse ondas superficiales que pueden ser sentidas a distancias mayores, generalmente en edificaciones de cierta altura o ubicadas en sitios cuyo suelo es propicio para incrementar la amplitud de las ondas.

El especialista significó que al igual que en otras regiones cubanas el servicio sismológico mantiene el seguimiento al comportamiento energético y la actividad sísmica de esa zona, de manera que tras la evaluación pertinente permita mantener informada a la población, la Defensa Civil y demás órganos competentes.

(Con información de Granma)