sepulcro atahualpa

Un grupo de arqueólogos e investigadores de la historia Inca, informaron esta semana el hallazgo de un sepulcro donde podría estar enterrado el último emperador de la milenaria etnia, Atahualpa, lo cual podría resolver el misterio de su muerte.

Un miembro del equipo que realiza las excavaciones Benoit Duverneuil, explicó la relevancia del descubrimiento: “El sepulcro de Atahualpa, ejecutado por los conquistadores españoles, ha sido un misterio. Así que si el nuevo hallazgo resulta ser ese sepulcro podría ser uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la historia”, expresó.

Duverneuil expresó además que el hallazgo es comparable, en importancia, al descubrimiento de la tumba de Tutankamón.

El experto añadió que el descubrimiento del sarcófago se produjo en las altas montañas de los Andes ecuatorianos en el Parque Nacional Llanganates (oriente) y se trata de una estructura rocosa que mide unos 80 metros de altura con paredes de piedras arregladas en un ángulo de 60 grados, “podría contener las habitaciones y otros montículos que pueden estar cubriendo otras estructuras”, dijo Duverneuil.

Enterrada en la selva estaba esta pared inclinada de sillares enormes, con un 60% de desnivel.

Enterrada en la selva estaba esta pared inclinada de sillares enormes, con un 60% de desnivel.

Geográficamente esta zona se ubica a 20 kilómetros de la ciudad de Baños de Agua Santa (centro), sitio al que los investigadores llegaron luego de ocho horas de caminata a través de pantanos y selva montañosa. En el lugar se encontraron también artefactos y piezas ceremoniales de los Incas.

El equipo de excavadores cree también que el sepulcro alberga el perdido Tesoro de Llanganates: una colección de oro y otros objetos de valor que los súbditos de Atahualpa acumularon para pagar a los conquistadores que lo capturaron.

Según la historia, Atahualpa prometió a los españoles una habitación llena de varios artefactos de valor incalculable. Fue ejecutado en el año 1533.

(Con información de teleSUR)