Foto: Reuters

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El ministro del Interior egipcio, Mohamed Ibrahim, culpó a los Hermanos Musulmanes del atentado perpetrado este martes contra la Dirección de Seguridad de la provincia de Dakahlia en la ciudad de Mansura, en el delta del Nilo, en el que han muerto 13 personas y 134 más han resultado heridas.

Según Ibrahim, este atentado sería una represalia por el desalojo el pasado mes de agosto de las acampadas en apoyo al expresidente islamista Mohamed Mursi, derrocado en el golpe de Estado del 3 de julio. En el desalojo de las acampadas de Rabaa al Adawiya y Al Nahda, en El Cairo, murieron unos 600 manifestantes y unos 30 policías.

Entre los fallecidos del atentado de Mansura hay ocho policías, un civil y tres individuos aún no identificados, según los últimos datos difundidos por el Ministerio del Interior, recogidos, al igual que las declaraciones de Ibrahim, por el diario estatal egipcio ‘Al Ahram’ en su edición digital.

Mientras, la agencia de noticias estatal, MENA, informa citando fuentes del Ministerio del Interior de que el atentado podría haber sido perpetrado utilizando un camión para trasladar los explosivos.

Por su parte, los Hermanos Musulmanes han condenado el atentado. “Hermanos Musulmanes considera este acto como un ataque directo a la unidad de la población egipcia y solicita la apertura de una investigación para que los responsables de este crimen sean llevados ante la justicia”, han indicado a través de un comunicado.

Además, el grupo islamista rechaza las acusaciones, hasta entonces insinuaciones, sobre su posible implicación en el atentado. “No es una sorpresa que (Hazem) El Beblawi, el primer ministro marioneta de la junta militar, haya decidido explotar la sangre de egipcios inocentes a través de comentarios incendiarios destinados a generar más violencia, caos e inestabilidad”, han argumentado.

(Con información de Europa Press)