El 1 de marzo de 2008 Colombia atacó militarmente suelo ecuatoriano. Foto: Archivo.

El 1 de marzo de 2008 Colombia atacó militarmente suelo ecuatoriano. Foto: Archivo.

El ataque no permisado que en 2008 Colombia lanzó contra Ecuador, y que significó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países, contó con la participación de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), con pleno conocimiento del gobierno de George W. Bush.

Así lo reveló el presidente de Ecuador, Rafael Correa, a través de su cuenta en la red social Twitter @MashiRafael, en la que cita un artículo del diario Washington Post.

“Feliz semana a tod@s. Washington Post: en ataque de Angostura participó CIA con conocimiento del Gobierno de USA”, cita el mandatario latinoamericano.

Para Correa, quien en 2008 tuvo una posición firme de defensa de la inviolabilidad de la soberanía de su territorio, estas nueva revelaciones son un hecho “Gravísimo!”, y se preguntó si formaban parte de una estrategia para “las relaciones con USA, con Colombia y, sobre todo, el proceso de paz? A estas alturas, ya no creo en ‘casualidades’”, dijo.

“La extrema derecha colombiana e internacional es capaz de todo! Feliz Navidad, con la paz de las conciencias tranquilas. ¡Los buenos somos más!”, añadió.

El 1 de marzo de 2008 el Ejército colombiano invadió territorio ecuatoriano para de “neutralizar” un campamento temporal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En el suceso murieron 25 personas entre ellas el número dos del grupo armado, Raúl Reyes, y cuatro estudiantes mexicanos.

¿CÓMO FUNCIONA?

Según el artículo del Washinton Post citado por Correa, el programa secreto de la CIA en Colombia recibe un presupuesto anual diferente al del Plan Colombia.  Con estos fondos multimillonarios, llamados por el diario “presupuesto negro”, Washington pretende acabar con las FARC y el ELN, a través de ataques a sus líderes.

El “apoyo” de Washington fue autorizado en el 2000 por George W. Bush y continúa en la administración de Barack Obama.

De acuerdo al Washington Post, desde que se puso en funcionamiento este programa secreto, que también cuenta con el apoyo de la cuestionada Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por su sigla en inglés), ha asesinado a 24 líderes de las FARC, según revelaron al medio más de 30 oficiales colombianos y estadounidenses.

Además de programas de espionaje, asesorados por la NSA, la intervención de la CIA maneja una sofisticada “bomba inteligente (smart bomb)”, también llamada Municiones de Precisión Guiada (PGMs, en inglés), que con sólo introducir las coordenadas de ubicación geográfica de un individuo al que se desee asesinar, el artefacto puede atravesar tres capas densas de selva hasta llegar a su objetivo.

Este es sólo uno de los muchos programas de este tipo que ha puesto en funcionamiento la CIA tras los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York en septiembre de 2011.

Las revelaciones de los oficiales se dieron bajo la condición de anonimato, pues el programa aún está vigente, según detalla el Washington Post.

Según lo publicado por el Washington Post, la CIA creó una célula de inteligencia en la embajada de EE.UU. en Colombia, conocida informalmente como “el búnker”.

Vía satélite, la CIA localizaba los puntos de concentración de lasFARC-EP y transmitía la información al Ejército colombiano.

Posteriormente tropas colombianas recogían los cadáveres y también a los sobrevivientes en la zona afectada.

La primera operación de este tipo se realizó en 2007 cuando fue asesinado el comandante Tomás Medina Caracas, conocido como “Negro Acacio”

Al año siguiente vino el ataque más notorio, contra el campamento temporal de Raúl Reyes en territorio ecuatoriano.

Algunas operaciones han aumentado desde la llegada a la presidencia de Juan Manuel Santos, especialmente en los últimos dos años, en medio de los Diálogos de Paz que se llevan a cabo en Cuba.

UNA VIEJA HISTORIA

Ya en 2009, el Gobierno de Ecuador reveló que tras concluir su investigación sobre el ataque de Angostura, podía afirmarse que el Gobierno de Estados Unidos había participado en él.

El para entonces ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce, reveló un informe oficial según el cual “existen indicios sugerentes” de que el bombardeo contra las FARC se realizó “en base a una operación combinada entre Colombia y Estados Unidos”.

Agregó que también intervino una red de inteligencia extranjera operando en Ecuador “que conocía con antelación del bombardeo y de los pasos subsecuentes que el gobierno de Bogotá iba a tomar”.

Al divulgar la indagación sobre la infiltración de los servicios de espionaje estadounidense en la fuerza pública de Ecuador, el funcionario anotó que la CIA “estaba en pleno conocimiento de lo que estaba ocurriendo en Angostura”, un área selvática donde se registró el ataque a las FARC.

“Incluso se detectó una llamada de la CIA la madrugada del 1 de marzo anunciando el ataque en Angostura”, agregó y enfatizó que en el país se produjeron “intervenciones informales que constituyeron claras formas de infiltración del servicio de inteligencia norteamericanos”.

(Con información de teleSUR)