Mercado Agropecuario 26 y 41. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
El Trigal, primer mercado mayorista de productos agropecuarios en Cuba, acaba de abrir sus puertas en La Habana, como otra vía para, de manera gradual, disminuir el precio de los alimentos del campo y de que lleguen a sus destinos sin intermediarios.

La Empresa Provincial de Mercados Agropecuarios en La Habana le arrendó la instalación, de más de 16 mil metros cuadrados, a una cooperativa integrada por 10 socios, quienes subarrendarán 292 espacios a los productores que concurran allí a vender sus mercancías excedentes, tras haber cumplido los compromisos con el Estado.

Jorge García Trujillo, director de la referida entidad, explicó a la AIN que en El Trigal ofertarán sus productos empresas y granjas estatales, Cooperativas de Créditos y Servicios y de Producción Agropecuaria, unidades productoras, agricultores pequeños y la nueva figura de vendedor mayorista, solo presente en La Habana, Artemisa y Mayabeque.

Al mercado poden acudir a comprar frutas, hortalizas, viandas y granos, todas las personas jurídicas y naturales, incluyendo aquellas familias que deseen adquirir alimentos al por mayor, así como los
hospitales, escuelas, centros laborales y otros incluidos en el llamado consumo social.

Eduardo Tomé Consuegra, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial, precisó que ante la necesidad de organizar la comercialización, -y de eliminar el trasiego de camiones en horario diurno por las calles y avenidas de la capital-, la instalación abrirá de 6:00 p.m. hasta las 8:00 a.m. del siguiente día.

Ello posibilitará a proveedores y compradores, trasladar sus mercancías durante la noche y la madrugada, acotó.

Carlos Sablón Sosa, presidente de la cooperativa, la cual lleva también el nombre de El Trigal, abundó que el objeto social de esta no es comercializar productos ni almacenarlos, sino solo brindar
servicios de subarrendamientos de espacios a los vendedores.

Subrayó que le alquilarán a los mismos carretillas, montacargas, transpaletas y anaqueles en aras de facilitar las operaciones.

Por la entrada al centro, ubicado en el municipio de Boyeros, los compradores pagarán tres pesos per cápita en moneda nacional (CUP) y en el caso de los comerciantes, quienes además deberán presentar la
ficha cliente que los acredite a realizar la venta mayorista, abonarán 110 o 120 CUP, en dependencia del lugar donde sitúen los suministros, informó.

Para confeccionar ese documento identificativo, argumentó Sablón Sosa, le exigimos a cada productor el carné de identidad y la propiedad de la tenencia de tierra, aunque autorizamos además a cuatro socios suyos, previendo que aquel no concurra en determinado momento a la venta de sus mercancías.

Yoel Ernesto Gómez Ibarra, uno de los cooperativistas, puntualizó que aunque ellos no participen en la compraventa, ni establezcan precios, sí velarán porque no sucedan ventas de cacao, papa, café, chícharos,
derivados de la leche y de la miel, tabaco y otras renglones subsidiados por el Estado, pues no existe excedente de esas producciones.

Tampoco se admitirá el comercio de carne, pues aun no se cuenta con neveras, así como está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas con el objetivo de evitar indisciplinas, señaló.

Como beneficio para quienes asistan al mercado, será la posibilidad de laborar con iluminación bajo un techado que ni la lluvia y ni el sol fuerte afecten los alimentos, así como de disfrutar de un
restaurante, una pizzería, una guarapera, y otras pequeñas unidades de diversos servicios, todos arrendados a nosotros y en manos de trabajadores por cuenta propia, dijo.

El Trigal, criatura que nace en manos de cooperativistas, refrenda el deseo de eliminar trabas en la comercialización agrícola,fundamentalmente en los territorios de La Habana, Artemisa y Mayabeque, para su posterior implementación en el resto del país.

(Información de la AIN)