El cartero llama

La figura del cartero dejando la correspondencia en el buzón habrá desaparecido de Canadá a la vuelta de cinco años aproximadamente: hoy la empresa pública de correos del país norteamericano anunció un plan que prevé la desaparición de la entrega postal domiciliaria.

Quien quiera recoger su correspondencia, de 2019 en adelante, deberá hacerlo en su apartado de correos. Este sistema ya se aplica en las zonas rurales, también varios suburbios y se extenderá a todo el país.

La empresa también pretende reducir su plantilla entre seis mil y ocho mil personas, aunque no prevé despidos: el plan espera que 15 000 empleados postales se jubilen en los próximos cinco años.

Con unas pérdidas de 104 millones de dólares canadienses (71 millones de euros) solo en el segundo trimestre de 2013, la empresa pública ha señalado que entregar las cartas en casa cuesta 269 dólares (184 euros) por domicilio, mientras que el uso de apartados de correo cuesta más de la mitad de esa cifra.

Además del fin de la entrega domiciliaria, la empresa planea subir un 35% las tarifas del correo ordinario a partir del 31 de marzo del año que viene.

Para la empresa Postes Canadá Post el llamado plan de cinco puntos presentado este miércoles se debe a las “significativas pérdidas” derivadas del “creciente uso de las comunicaciones digitales y el descenso del volumen de correspondencia postal”.

La empresa postal también plantea cerrar oficinas de correos y sustituirlas por franquiciados en centros comerciales o grandes almacenes, así como “adelgazar” la mano de obra. La intención es que, al final de 2019, las cuentas de la empresa estén equilibradas.

(Con información de las agencias)