vacuna-sidaEl fármaco VM-1500 en fase de ensayos clínicos y con posibilidad de ser patentado en el mercado ruso en el próximo trienio constituye hoy una esperanza en la lucha mundial contra el sida.

Sin dar muchos detalles, el científico Nikolai Savchuk dijo recientemente a la prensa que el objetivo es lograr un medicamento eficaz y accesible, todo un reto para el mercado ruso y el mundo de la farmacéutica en general.

Por sus declaraciones, se supo que el VM-1500, desarrollado en colaboración con expertos en biotecnología de Suiza, pertenece al grupo de inhibidores de la transcriptasa inversa que bloquean la capacidad de réplica del virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Las fuentes indicaron que hasta el momento no se han identificado efectos secundarios en los voluntarios sometidos a estas pruebas clínicas.

Una garantía de la seriedad de estas investigaciones sin precedentes en el mundo es el respaldo del Premio Nobel de Física 2000 y diputado del Partido Comunista de la Federación de Rusia a la Duma estatal (cámara baja), Zhores Alfiorov, informó Moskovski Komsomolets.

Con más de 70 mil enfermos de sida reportados oficialmente en 2010, Rusia invirtió tres años antes unos 23 millones 500 mil euros en la investigación de vacunas contra este mal, y continuó el proceso inversionista en el último sexenio.

Tres laboratorios comenzaron trabajos independientes con candidatos vacunales en Moscú, Novosibirsk y San Petersburgo, y posteriormente se unieron en busca de mayor eficacia, según Igor Sidorovich, del departamento de sida del Instituto de Inmunología de Rusia.

De acuerdo con Sidorovich, en los inicios de 2012 ya se había logrado una nueva vacuna cuya eficacia era del 30 por ciento si el paciente recibía seis dosis anuales.

Podría salvar un millón de vidas cada año, comentó, al precisar que 500 personas infectadas habían sido seleccionadas para participar en las pruebas de laboratorio de la vacuna, la cual ya había demostrado no tener riesgos para los seres humanos.

En febrero de 2012, el Centro Estatal de Investigación de Virología y Biotecnología de Novosibirsk, adscripto al Servicio Federal correspondiente, confirmó el final exitoso de la primera fase de las pruebas clínicas de la vacuna rusa contra el (VIH).

Logra estimular tanto la respuesta humoral del organismo (elaboración de anticuerpos) como la celular, a diferencia de las vacunas que se están desarrollando actualmente en el mundo, sostuvo el director general del Centro, Alexandr Sergéyev

En declaraciones a La Voz de Rusia, el científico dijo que a partir de ese momento la decisión de iniciar la segunda fase de pruebas clínicas quedaba en manos de la institución rectora nacional, el Centro Científico de Peritaje de Productos Médicos, con sede en Moscú.

Las recientes noticias sobre el VM-1500 se suman ahora como una nueva esperanza rusa en la lucha mundial contra el virus de inmunodeficiencia humana.

(Con información de Prensa Latina)