El 23 de agosto de 2012 la Agencia Antidopaje de Estados Unidos  decidió retirarle a Lance Armstrong sus siete títulos del Tour de Francia (1999-2005) y la medalla de bronce en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, por dopaje. La sanción fue aprobada y adoptada también por la Unión Ciclística Internacional y el Comité Olímpico Internacional.

El 23 de agosto de 2012 la Agencia Antidopaje de Estados Unidos decidió retirarle aLance Armstrong sus siete títulos del Tour de Francia (1999-2005) y la medalla de bronce en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000. La sanción fue aprobada y adoptada también por la Unión Ciclística Internacional y el Comité Olímpico Internacional. Foto: Archivo (AFP).

El exciclista estadounidense, Lance Armstrong, sancionado de por vida y sin sus siete títulos del Tour de Francia, acusó al presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI) entre 1991 y 2005, el holandés Hein Verbruggen, de haber encubierto su dopaje.

Armstrong, que podría ver reducida su sanción de por vida a ocho años, sacó a la luz que el anterior presidente de la UCI conocía en todo momento que se estaba dopando y, literalmente, le animó a ocultar su dopaje.

Durante una entrevista al diario Daily Mail, Lance señaló, en un tono muy relajado, que el propio Verbruggen fue cómplice en el Tour de Francia de 1999, donde le permitieron continuar a pesar de haber dado positivo en un control antidopaje.

En aquella época, Armstrong se benefició de una supuesta autorización para utilizar una crema a base de corticoides y, para sorpresa general, la UCI aceptó sus explicaciones.

El ciclista de Austin expresó que no tiene ningún deseo de proteger a los altos cargos de la UCI que en su momento le apoyaron y ahora arremeten contra él.

En sus propias palabras, Armstrong admite que no lo hará “porque es ridículo después de ver la forma en que me han tratado. No tengo ninguna lealtad hacia ellos, me tiraron debajo del autobús y he terminado con ellos”.

Verbruggen, por su parte, mantiene todavía la incertidumbre y no se ha pronunciado al respecto aunque a principios de este mes en una carta a todas las federaciones nacionales de ciclismo destacó: “Nunca he actuado de manera inapropiada y mi conciencia está absolutamente limpia. Con el beneficio de la retrospectiva, sin embargo, admito que yo podría haber hecho algunas cosas de manera diferente, pero no acepto que mi integridad está en duda”.

(Con información de AFP)