Laboratorio de televisión digital, LACETEL. Foto: Rosana Berjaga/Cubadebate.

Laboratorio de televisión digital, LACETEL. Foto: Rosana Berjaga/Cubadebate.

En Cuba, la televisión digital está en fase de prueba. Lorenzo Fariñas González y Ana Abdalá Durán son dos de los primeros 45 mil  miembros de una nueva generación de televidentes… o al menos lo eran, hasta que su receptor dejó de recibir la señal. El diagnóstico preliminar de este matrimonio es que el decodificador digital está roto, pero no tienen forma de comprobarlo. Como otros vecinos de la zona 87 del municipio habanero de La Lisa, Lorenzo y Ana desconocen dónde reparar la “cajita.”

El aparato funcionó durante los primeros diez días después de su compra, en julio de 2013. Ana y Lorenzo no pierden la esperanza de recuperar los ochos canales y la calidad de la señal digital. De vez en cuando, conectan de nuevo el receptor a la TV, sin cambios. Aunque forman parte de la fase experimental de una tecnología, nadie se ha comunicado con ellos para preguntarles qué pasó con el aparato.

Ana y Lorenzo no saben a quién llamar o culpar. El caso es que se han quedado sin la señal digital… y sin respuestas.

Frente al apartamento de Lorenzo y Ana vive Gladys Vitrier, otra persona que vio la señal digital durante unas siete semanas, hasta que su decodificador también dejó de funcionar.

Gladys y su esposo movieron el televisor y la “cajita” por toda la casa, pensando que se trataba de un problema de recepción. Al igual que sus vecinos, ignoran dónde reparar el equipo. “Estábamos embullados con el juguetico nuevo y se nos rompió.”

El mismo problema lo tiene Caridad Arias, que también vive de la zona 87 de La Lisa. En su momento, ella ayudó a sus conocidos a instalar el aparato. Dice que los técnicos de COPEXTEL no le explicaron cómo. Ella y muchos de sus vecinos, tuvieron que “improvisar” la instalación del aparato, adivinando dónde iba cada cable.

La mayoría de los residentes de la zona de demostración de La Lisa tienen sus receptores en perfecto estado, pero Lorenzo, Ana, Gladys y Caridad son solo cuatro de los tantos ex televidentes digitales que se ha quedado sin televisión digital y sin una solución.

FUERA DE LA LISA

La investigadora Yadira Alcantú, del Instituto de Investigación y Desarrollo de Telecomunicaciones (LACETEL), recorrió a principios de agosto pasado zonas de la periferia de La Habana, realizando una encuesta sobre la recepción de la señal digital. Encontró casos similares a los de la zona 87 de La Lisa.

“En algunos zonas que visité las personas tenían el receptor roto. En esa casa no podía hacer mi trabajo.”

A los propietarios de equipos rotos, Yadira les recomendó que acudieran a COPEXTEL, empresa encargada del mantenimiento técnico. Pero las personas no conocían cómo canalizar su queja hacia esa empresa y algunos ni siquiera recibieron una explicación de cómo instalarlo.

Yadira comenta que su trabajo en ese momento era encuestar a quienes sí veían la señal digital. Afirma que los encuestados sintieron un cambio importante al recibir esa tecnología. “Pueden ver ocho canales. Anteriormente, solo veían dos, en algunos casos, Cubavisión y Tele Rebelde, y con muy mala calidad”.

A la LACETEL no le compete nada relacionado con las reparaciones ni la distribución de los decodificadores digitales, pero recepcionan muchas de las dudas de la población, que acuden a esta entidad en busca de respuestas.

¿Cuál es la solución?

Pues la corporación COPEXTEL es la responsable de la reparación de los receptores. La vicepresidenta de esa empresa en La Habana, María Elena Lavandera, asegura que la “cajita” ha “salido” bastante buena y que hay una solución para los equipos que se reporten rotos.

“Esto es una prueba en varias zonas de demostración. Originalmente, el servicio técnico se debió dar hasta el 31 de agosto. Luego se extendió hasta el 31 de octubre de 2013. Hasta esa fecha, se les da una garantía en los talleres de COPEXTEL correspondientes a cada municipio. En cada contrato se le explica al propietario que puede llamar al Le Atiendo en caso de rotura.”

En caso de que el receptor digital no pueda ser reparando, el taller entregará uno nuevo al cliente.

Lavandera agrega que, en muchos casos, no se trata de una avería del equipo. Los problemas se derivan del uso de elementos inadecuados en sustitución de las antenas convencionales. “La mayoría de los reportes se producen es por un problema de recepción de la señal, pues las personas tienen cables de teléfono y percheros sirviendo como antena.”

Estando la televisión digital en fase experimental, por primera vez en Cuba, es natural que ocurran “tropiezos” de este tipo. Es también una lástima que una información tan elemental no estuviera, desde el principio, en manos de los protagonistas del ensayo, que son los televidentes.