Por Margie Menzel

Imagen promocional del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP)

Imagen promocional del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP).

Los programas de alimentos de La Florida se preparan para recortes al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) que comienzan el 1 de noviembre –mientras observan con cautela como los miembros de las conversaciones de conferencia de la Cámara de Representantes y el Senado federales se encaminan a negociar un proyecto de ley federal que podría tener muchas más consecuencias de largo alcance para los floridanos con necesidades alimentarias.

Los bancos de alimentos y otros programas que ayudan a los 3.6 millones de residentes de La Florida con inseguridad alimentaria han sabido desde hace años de los recortes que vienen la semana próxima. Los recortes se incluyeron en el paquete de estímulo federal del 2008 que temporalmente agregó dinero a SNAP, también conocido como los cupones de alimentos, durante lo más profundo de la recesión económica.

Pero eso no hace que los recortes sean más fáciles, dijeron defensores de los bancos de alimentos y otros programas suplementarios. Los recortes son de $36 mensuales para una familia de cuatro que recibe el beneficio máximo de unos $668.

“Eso va a ser un golpe importante para las familias”, dijo Rebecca Brislain, directora ejecutiva de la Asociación de la Florida de Bancos de Alimentos. “Ya sabemos que SNAP no dura todo el mes”.

No creo que muchas personas se den cuenta cuán pobre es el beneficio SNAP, dijo Debra Susie, directora ejecutiva del grupo antipobreza Florida Impact. En el estado de la Florida, el beneficio SNAP por persona, por día, es de unos $4.60. Y eso es antes de las reducciones mensuales que comienzan el 1 de noviembre.

La buena noticia, dio Brislain, está a corto plazo: los bancos de alimentos estatales han formado su base de donantes y aumentado la distribución desde que comenzó la recesión. Hace cuatro años, ellos recolectaban y distribuían 72 millones de libras de alimentos anuales; ahora eso se ha elevado a 173 millones de libras al año.

Pero Brislain dijo que el problema a largo plazo es que la Florida no se recupera lo suficientemente rápido de la recesión y los empleos con bajos salarios en este estado no suministran ingresos necesarios para poder llegar a fin de mes.

Todo lo que se necesita es lo que algunas personas consideran una pequeña crisis familiar – una llanta ponchada, alguien que se enferme en la familia – cualquier cosa que pueda llevar las circunstancias al punto de que necesiten ayuda extra, dijo Brislain. Los alimentos son el área en que, desafortunadamente, las personas no pueden hacer recortes.

La tasa de dificultad alimentaria de la Florida es de más de un 21 por ciento, lo que significa que uno de casa cinco hogares de este estado informó que durante el año pasado tuvo que esforzarse para comprar alimentos suficientes para la familia.

La Florida es uno de los estados más golpeados en la seguridad alimentaria, con seis áreas urbanas entre las 25 principales del país con dificultad alimentaria en el 2011-2012. Esas áreas son Orlando-Kissimmee, Lakeland-Winter Haven, Miami-Fort Lauderdale, Tampa-St. Petersburg-Clearwater, Jacksonville y Cape Coral-Fort Myers. Desde junio del 2011 a junio del 2012, la Florida vio el segundo mayor incremento en el país en el uso de SNAP – un aumento de un 9.7 por ciento.

Esa fragilidad es por la cual los defensores de los programas alimentarios observan con nerviosismo mientras la Cámara de Representantes y el Senado federales se preparan para negociar más recortes a SNAP.

Los republicanos alegan que el presupuesto para los bonos de alimentos debe recortarse en hasta $39,000 millones, la cantidad que la Cámara de Representantes encabezada por los republicanos incluyó en septiembre en su versión del proyecto de ley federal de granjas. El Senado encabezado por los demócratas aprobó recortes de unos $4,000 millones. Ahora ambas cámaras irán el miércoles a conferencia sobre el proyecto de ley, mientras que el presidente Obama ha prometido vetar recortes que sean demasiado drásticos a SNAP.

Este mes, la representante federal Frederica Wilson, demócrata por Miami, realizó una reunión con los votantes en el ayuntamiento de Miami para llamar la atención sobre los recortes pendientes, al decir que “literalmente saca los alimentos de las bocas de los niños pobres así como de sus familias, los miembros de la tercera edad, los desempleados y los subempleados”.

“Incluso con la asistencia de SNAP, es una lucha para muchas familias para poner alimentos en la mesa en estos difíciles tiempos económicos”, dijo Wilson. “Estos recortes, a los que me he opuesto enérgicamente en el Congreso, causarán aún más dificultades”.

La Cámara de Representantes también aprobó la llamada enmienda Sutherland, que toma el nombre del representante federal Steve Southerland, republicano por la Florida, e incluye requerimientos laborales. El proyecto de ley de la Cámara de Representantes niega beneficios SNAP a adultos de 18 a 50 años que no estén discapacitados, no cuiden a niños y no están en programas de entrenamiento o trabajen al menos 20 horas por semana.

De acuerdo con el Centro para el Presupuesto y Políticas Públicas, el proyecto de ley de la Cámara de Representantes significaría que más de 400,000 floridanos podrían perder la asistencia alimentaria.

Lo que hemos hecho en este país está equivocado, dijo el mes pasado Sutherland en el pleno de la Cámara de Representantes. No hemos logrado presentar la bendición del trabajo a personas con el cuerpo capaz que tienen la aptitud, que son mental, física y psicológicamente capaces de trabajar, y les hemos quitado el conocer una vida mejor que ellos ayudaron a crear para sí mismos y sus familias.

El estado se ha hecho cargo de parte del problema. La Legislatura del 2013 asignó $700,000 para programas alimentarios suplementales – un aumento del 75 por ciento, dijo el representante estatal Ben Albritton, republicano por Wauchula y presidente de la subcomisión de Asignaciones a la Agricultura y los Recursos Naturales de la Cámara de Representantes.

“No pretendo entender mucho de las políticas que juegan en Washington”, dijo Albritton. “Pero en la Legislatura de la Florida vamos a trabajar para ayudar a las personas en necesidad, incluyendo programas como éste”.

(Tomado de El Nuevo Herald)
Anuncios