Fútbol Cuba ALa selección nacional Sub 20 de Cuba no se recuperó del mazazo sufrido ante Jamaica en semifinales y sumó su tercera derrota del evento en la discusión de la medalla de bronce frente a República Dominicana.

Las cubanas regresan a casa con las manos vacías en una final del Caribe que las vio primero perder la clasificación al premundial de la categoría y luego caer por el tercer lugar contra un equipo hasta hace poco tiempo inferior a las huestes nacionales.

“El partido lo dominó Cuba todo el tiempo pero estuvieron erráticas en los tiros a puerta. La defensa fue pésima y los dos goles llegaron por errores en la última línea”, comentó desde Jamaica Jesús Pereira, coordinador del Proyecto de Fútbol Femenino en Cuba.

En el encuentro desarrollado en el Anthony Spaulding Complex de Kingston, las dominicanas contaron con las dianas de Karenia Núñez en los minutos 32´ y 56´ para llevarse el triunfo final de 2×1.

La ariete Yoana Calderón volvió a ser la figura de las dirigidas por José Luis Elejalde al conseguir su noveno gol del certamen para el de la honra de las cubanas. La actuación individual de Calderón le llevó a erigirse como líder goleadora del torneo y aparecer en el once ideal como delantera centro. Un rayo de luz en medio de la frustración por el fracaso en esta aventura premundialista.

Las cubanas regresan a La Habana este lunes y automáticamente se desintegrará la selección con la partida de sus integrantes a sus lugares de origen. Como sucede en cada ciclo, muchas de estas futbolistas tomarán otro rumbo porque “en sus provincias se les hace muy difícil jugar por la falta de un torneo nacional y eso frena cualquier posibilidad de desarrollo”, afirmó Pereira.

El coordinador del fútbol femenino en Cuba asegura que la disciplina ha ganado espacios en el movimiento deportivo cubano y un ejemplo de ello es la incorporación a las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar en todas las provincias, así como su práctica en la enseñanza primaria.

Según Pereira, el problema aparece a partir de los 15 años donde aún no tienen un programa competitivo como es necesario para desarrollar a las futbolistas.

“Eso será poco a poco como hemos hecho hasta ahora”, puntualizó. Lo cierto es que de continuar la dinámica actual, en cuestión de unos años los pequeños pasos dados en materia de fútbol femenino en la isla serán en vano.

Cada día las naciones del área incrementan su nivel con la inserción de sus atletas en ligas foráneas o nacionales que permiten un acelerado crecimiento deportivo. Cuba no puede quedarse detrás y urge implementar estrategias para la inserción en la dinámica contemporánea del más universal. No se puede seguir llegando a las eliminatorias mundialistas sin partidos internacionales para después aspirar a un milagro. No a la improvisación y al experimento que frecuentemente experimentan las selecciones nacionales en las confrontaciones foráneas. Es hora de un cambio para bien de fútbol y del deporte en la Mayor de las Antillas.