Neymar

Carlo Ancelotti revolucionó once y esquema el día menos adecuado. Neymar castigó la cobardía madridista y trasladó el miedo a su banquillo. El Tata decidió guardar la ropa y Benzema se topó con la madera y Cristiano con Undiano (árbitro principal) antes de que Alexis decidiera con una exquisita vaselina. El gol de Jesé fue puro maquillaje en un partido que fue un clásico de terror: puro miedo.

El partido retratró a ambos entrenadores, en especial a Ancelotti, que situó a Ramos de central en un intento de anular el centro del campo azulgrana. Huelga decir que el experimento no sólo no funcionó, sino que permitió al Barça vivir 60 minutos de absoluta placidez, algo insólito en su últimos duelos con el Madrid. Tocando a sus anchas, ante un rival que ni quería ni podía hacerle pupa. Además, el defensa sevillano se ganó una amarilla absurda en una acción sobre Neymar, por lo que no pudo defender a Iniesta en la acción del 1-0. El manchego, una vez el jugador del que partieron todos los desequilibrios del rival, dividió con facilidad la medular y asistió a Neymar, que buscó ponerla exactamente donde la puso. La fortuna premió su intención.

El gol, mediado el primer tiempo, apenas alteró el escenario. El Barça siguió a lo suyo ante un rival que sólo mostró un par de remates de Bale, que sigue pareciendo fuera de punto. Pero, en general, el partido transitó por una intrascedencia que sólo beneficiaba al que mandaba en el marcador y, en ese momento, también en el juego. Con dos equipos, sobre todo los visitantes, siempre muy por debajo del nivel futbolístico y temperamental que cabe esperar de un duelo como este.

Pero todo cambió radicalmente en el segundo tiempo, cuando Ramos dejó su puesto a Illarra. El mediocampo blanco se reordenó en torno a la figura de un centrocampista de manual, Modric se liberó y los blancos se sintieron en condiciones, primero de discutirle la posesión a su rival. Y, después, a convertirla en un arma dañina. Llegó un mano a mano de Cristiano ante Valdés que sacó, espléndido, el meta local, y sobre todo un tremendo latigazo de Benzema, que mejoró en todo a Bale, a la escuadra. Tan mal lo vio el Tata que decidió quitar a Iniesta, su mejor hombre, para entregarse al músculo de Song. Paradójicamente, hizo bingo. Al poco, una contra lanzada por Neymar dejó a Alexis solo ante Varane. El chileno se trabajó el espacio ante el central y superó a Diego López con un sensacional tiro templado.

El 2-0 fue quizá demasiado castigo para el Madrid. Pero los blancos, pese a la ofuscación provocada por una caída previa de Cristiano ante Mascherano que Undiano no consideró penalti, aún hallaron vías hasta la meta de Valdés. Un mano a mano de Khedira que evidenció las carencias técnicas del alemán y una contra, lanzada por Cristiano, que permitió a Jesé avivar, levemente, la esperanza blanca. El gol del Madrid llegó en la jugada que Martino tanto temía, como el gol de Alexis. Señal de que los tiempos están cambiando en Can Barça. Jugó con freno de mano, pero tuvo la suerte de que su rival estaba castrado. Porque si el Barça al menos parte de una idea, el Madrid sigue viviendo en la indefinición.

(Tomado de Marca.com)

Neymar

Alexis

El Madrid reclamó con fuerza una caída dentro del área de Cristiano Ronaldo en la segunda parte.

El Madrid reclamó con fuerza una caída dentro del área de Cristiano Ronaldo en la segunda parte.