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Hoy, en la Asamblea General de las Naciones UnidasCuba defendió una legislación que garantice el uso pacífico del espacio ultraterrestre y evite el desarrollo en el mismo de la carrera armamentista.

La delegada cubana, Lilianne Sánchez, señaló que la normativa vigente resulta aún insuficiente para impedir la militarización del espacio y el emplazamiento de armas nucleares en ese medio, al intervenir en la Cuarta Comisión de la Asamblea.

La diplomática de la isla reiteró la importancia de que los países trabajen unidos y sin discriminación para lograr un aprovechamiento óptimo y responsable de las posibilidades ilimitadas que ofrecen las investigaciones y aplicaciones espaciales.

Se trata de impedir la destrucción definitiva del promisorio futuro de las aplicaciones espaciales, y de evitar mayores amenazas para la especie humana, advirtió en la Comisión de Política Especial y Descolonización.

Además, recordó que el progreso científico y tecnológico, la comercialización del espacio ultraterrestre y la participación del sector privado representan un escenario que demuestra la urgencia de definiciones y del desarrollo del derecho espacial internacional.

A propósito del tema, Cuba reconoció la labor de la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (Copuos), ente de la ONU creado por su Asamblea General en 1959.

Para la isla caribeña, esa entidad “debe desempeñar un papel especial en la difusión y promoción del uso pacífico del espacio ultraterrestre, y el perfeccionamiento de los principios éticos y los instrumentos legales que garanticen el uso absolutamente pacífico, justo y no discriminatorio, de todas las aplicaciones”.

La seguridad alimentaria y el seguimiento al cambio climático son algunos de los sectores en los que la comunidad internacional puede beneficiarse de los adelantos en el aprovechamiento del espacio.

En los últimos años, algunas potencias han avanzado en el uso del espacio con fines bélicos, a partir de la colocación de satélites y dispositivos para el espionaje y la ubicación precisa de objetivos, entre otros.

Estados Unidos marcha a la cabeza de los programas militares en ese medio, con iniciativas del Pentágono destinadas a la destrucción de satélites, la transmisión de datos a altas velocidades o el aprovechamiento de los restos de artefactos que orbitan para construir nuevos equipos, los llamados satélites zombi.

(Con información de Prensa Latina)

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