Por Raynol Paz Carmenate

Foto: Archivo.

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“Nadie va al estadio para ver dirigir a un director, va a ver jugar a los peloteros”, dice Joan Carlos Pedroso en sus primeras declaraciones oficiales, después de que el pasado mes de febrero fuera emplazado por el exmánager de Las Tunas, Juan Miguel Gordo.

Excluido de la preselección de los Leñadores para la venidera Serie Nacional y reclamado por hasta seis equipos, el slugger tunero habla de su presente y de su futuro en esta entrevista que Cubadebate reproduce.

La película rodada durante toda la pretemporada de la 53º Serie Nacional de Béisbol en torno al futuro de Joan Carlos Pedroso parece haber llegado, finalmente, al momento crucial de un guion escrito para el suspense.

El enigma vivido en los últimos meses por el mayor jonronero en activo de nuestros clásicos domésticos y primero en arribar a los 300 cuadrangulares en la era postaluminio, reserva todavía la decisión más complicada. Esa que aún no sabe el hombre que carga como un fardo sus débitos en la arena internacional, pero que en Las Tunas ha conquistado a base de grandes batazos el corazón de miles de aficionados. La deuda de información con el pueblo comienza a saldarse: Pedroso tiene la palabra.

Comencemos a partir del 15 de febrero de 2013, fecha en la que sale publicada una entrevista al entonces mánager de Las Tunas, Juan Miguel Gordo. Concluía la primera etapa de la Serie pasada y Gordo manifestaba lo difícil que había sido conducir al plantel de los Leñadores, mientras alegaba que el equipo no tenía líderes, a pesar de contar con jugadores de la preselección e, incluso, de la Selección Nacional. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

No sé en qué se basó él para decir que el equipo no tenía líderes: siempre han existido, cada cual con su papel. El mío estaba ahí, con los atletas jóvenes, todos ellos lo saben; siempre en su momento estuvo Pedroso, quizás no públicamente como él hubiese querido, porque él mismo quiso que el equipo no tuviese capitán. Al contrario, dijo que el capitán era él y yo creo que entonces, como tal, tenía que asumir la responsabilidad.

Los mítines que años anteriores nos funcionaron, él los eliminó, no hablábamos nada, los mítines los daban él y el cuerpo de dirección, después dábamos la espalda e íbamos a jugar pelota. No era como el año anterior, cuando se clasificó con un gran equipo que tenía armonía, donde existía el respeto y había compenetración. No fue así este último año.

En la misma entrevista, Gordo sostiene que los atletas claves no quisieron clasificar en la última subserie frente a la Isla de la Juventud. Incluso habla de traición a la camiseta y al pueblo. Como parte de esas figuras claves, ¿cómo asumió Pedroso estas declaraciones?

Yo estoy incluido en lo que dice porque soy parte del grupo, pero te recuerdo que en un momento ese equipo, de 14 juegos ganó 13, sin pensar en Gordo, sin pensar en nadie, solo pensábamos en nosotros y en nuestra familia y lo que significaba para el pueblo. Por eso no le acepto que diga eso. Lo que sucedió fue que en la Isla de la Juventud no se ganó, como mismo yo este año, cuando vi jugar a Villa Clara en la Isla, nunca pensé que iba a ser el campeón nacional. Es un terreno difícil, donde tenemos que aprender a jugar, me di cuenta siendo integrante de ese equipo que los demás llegan con un deseo y se van con otro.

Teníamos que salir con más agresividad, quizás hubo exceso de confianza cuando vimos el equipo que presentó la Isla, pensábamos que íbamos a arroyar y cuando vinimos a levantar ya era tarde.

Él dice también que nosotros manifestamos que no teníamos ganas de jugar,  pero yo por lo menos no conozco a ningún atleta que haya dicho eso, ni nosotros los atletas claves se lo íbamos a aceptar. Simplemente hay que aceptar la realidad, se perdió y tuvimos culpa los atletas, como también la tuvo el cuerpo de dirección.

Hasta la fecha mucho se ha debatido sobre el tema, pero al menos públicamente ninguno de los especialistas ha negado las afirmaciones de Gordo. ¿Qué tiene que decir Pedroso? ¿Cuánto hay de cierto en esto?

Yo creo que Gordo tenía que haber aceptado como director que era el máximo responsable de todo lo sucedido. Creo que se equivocó al decir que el equipo no quiso jugarle pelota a él. El pelotero, cuando se viste y sale al terreno, no piensa quién es el director, el coach, el secretario del Partido, el presidente, o el director del INDER; el pelotero que se respete sale a darlo todo al terreno, por un público, por una familia, y por uno mismo trata de hacerlo bien, todo el que sale al terreno quiere ganar, quiere batear.

Exactamente el 13 de diciembre de 2012, es decir dos meses antes de las declaraciones de Gordo, fuiste entrevistado por el sitio web Cubadebate, donde dices que con uno de los directores que te has sentido más cómodo es con Juan Miguel Gordo. Después sale esta entrevista de Gordo donde te ataca a ti personalmente. ¿Qué cambió entre ustedes?

No sé. Hasta la actualidad yo no tengo nada en contra de Gordo, simplemente hice mi trabajo. En mí tuvo un apoyo, conversaba con él, trataba de que me escuchara, cada vez que pensé que se equivocaba lo llamaba y Gordo escuchó solamente a su cuerpo de dirección. Es un director de mucha potencialidad, de muchas ideas, que cogió un gran equipo y quizás hoy estuviésemos hablando de que Las Tunas tendría uno de los mejores equipos de Cuba, pero no supo aprovechar todo lo que hubiese podido sacarle.

Todo comienza a partir de las derrotas ante Ciego de Ávila en el play off (temporada 2011-2012), cuando todos esperábamos llegar a las semifinales. Se sintió herido, frustrado e hizo un cambio radical. Pero en ese momento todos estábamos heridos porque nos traicionó la lluvia, la ansiedad y no pudimos ganar. Pedroso no es Las Tunas, hice hasta donde pude y con los mayores deseos de que todo saliera bien.

No puedo entender que yo llegara al restaurante del hotel y no pudiera saludar a Carlos Tabares; que Michel Enríquez, que es mi hermano, viniera a Las Tunas y yo no pudiera llevarlo a mi casa a ver a mi mamá; que antes de comenzar el juego yo no pudiera saludar a Pestano. No te digo que dentro del juego lo haga, porque ahí somos rivales, pero fuera nos queremos todos. Eso se le negaba a todo el mundo, yo no quería pasar por encima de él, yo simplemente lo hacía.

¿Cómo fue tu relación con los anteriores cuerpos de dirección de Las Tunas?

Nunca había tenido problemas con ningún director. Admiro mucho a Alfredo González, para mí la cátedra de los directores tuneros, admiro a Rolando Ponce de León, a Fermín Álvarez, en lo personal soy amigo de Pablo Civil, y de un hombre que quise mucho y hasta los últimos días fuimos grandes amigos, Reynaldo Sabido.

Desde tu experiencia como jugador ¿qué crees que les ha faltado a los anteriores cuerpos de dirección de los equipos de Las Tunas?

Las Tunas en los últimos años ha formado un gran equipo con el apoyo de todos los entrenadores que han trabajado con nosotros, pero tuvo cosas que le sobraron y le faltaron.

Las Tunas, de ser un equipo sumamente bateador, se convirtió en un equipo sumamente tocador, de ser impulsador pasó a ser nulo empujando carreras. Quizás tuvieron que confiar más en los atletas, no ponerse ellos por delante de nosotros, porque los que juegan, los que se tiran, los que se ponchan, los que hacen el espectáculo son los atletas, no es el director. Nadie va al estadio para ver dirigir a un director, va a ver jugar a los peloteros.

¿En la segunda etapa cómo te sentiste, jugando de refuerzo por la Isla de la Juventud, precisamente el equipo ante el cual se generó el debate?

Yo soy muy bienvenido en ese equipo, tiene figuras jóvenes que hacen un buen trabajo, está liderado por dos grandes hombres: uno es Armando Johnson, quien es uno de los mejores directores de Cuba, hombre de mucho respeto; y el otro es un Michel Enríquez al que todos los atletas siguen y respetan. Para mí, la Isla fue una casa, porque lo que hace ese equipo es digno de reconocer.

Después de un breve descanso comienza la pretemporada de esta Serie. ¿Cómo se entera Pedroso de que no entra en los planes para la venidera campaña?

Yo sabía en la Isla de todo el procedimiento que se estaba haciendo. Ahora, el día de la reunión me entero a la una de la tarde que estaba citado para las dos. No estoy de acuerdo con el procedimiento, yo no merecía ese tratamiento.

Ángel Sosa, como director, es el máximo responsable de que yo no esté, pero Sosa no es quien me quita a mí del equipo, Sosa viene a cumplir un sistema de trabajo en el que están especialistas del béisbol que yo no conozco, que nunca los he visto en el terreno de béisbol parados en home con el juego 3×3 y las bases llenas. Ellos quieren hacer un proceso de renovación, del cual quien primero habla es Gordo.

Sosa está cumpliendo un sistema de trabajo en el que cualquiera que la provincia decidiera como director del equipo tenía que sumarse al grupo de especialistas del INDER. Si alguien no quería ajustarse al proceso de renovación simplemente no dirigía y buscaban a otro que estuviera de acuerdo. Incluyo que hubo problemas personales con otros miembros de la dirección.

Las autoridades de la provincia plantean que Pedroso queda fuera por las lesiones que lo aquejan. ¿Cuál es tu actual situación física?

Es cierto que en otros años he estado afectado de mis rodillas y de la muñeca izquierda, lo de la muñeca fue al principio de mi carrera, pero erradiqué completamente ese problema.

Tuve, en la etapa final con la Isla, un problema grave en la rodilla que me impedía continuar jugando, pero me traté fuertemente y en estos momentos estoy al ciento por ciento de mis capacidades.

Se te ha dejado fuera, pero te han dado vía libre para jugar con cualquier otra provincia que solicite tus servicios, además de valorarse la posibilidad, de acuerdo con tu comportamiento y la evolución de tus lesiones, de que puedas regresar para la 54º Serie. La afición no tiene claro si Pedroso está fuera por decisión técnica o por sus problemas de lesión.

El que sí lo tiene claro soy yo, porque hubo un grupo de especialistas que tomaron esto como un problema de lesión, y dicen que no puedo aguantar el sistema de entrenamiento. Pedroso no tiene nada, es cierto que cuando he tenido problemas no puedo hacerlo todo, pero siempre hice lo que el preparador me decía, nunca fui menos.

A simple vista se ve que hay problemas personales y al pueblo no se le puede mentir porque no es ciego, todos vieron en el transcurso de mis 16 temporadas lo que hice en primera base, pero no cumplo los requisitos para estar dentro de este grupo de trabajo. Hoy dicen que me sentaba en mi esquina (dentro del dogout), hoy me enteré de que le molestaba a la gente… me sentaba ahí y me concentraba en el pitcher, no para hacer otra cosa.

Muchos peloteros han manifestado que el Julio Antonio Mella es una de las plazas más difíciles del país. ¿Qué es para Pedroso, una hoguera o una casa?

Como soy de aquí tengo decir que para muchos peloteros tuneros también el Mella es una hoguera, y lo es para todos los contrarios, aunque me siento cómodo jugando en él. Para mí es mi vida, me da confianza y me gusta la conga.

¿Qué hay de ese maleficio que te ha acompañado en los torneos internacionales?

Me considero un atleta de torneos largos. Desde que he llegado a las preselecciones nacionales he estado obligado a batear, no tuve la oportunidad de tener competencias para mí solo, en las que yo pudiera demostrar mi valía. Pero no por un solo torneo, sino que me dijeran “la primera base es tuya”. Sin embargo, fallaba algunas veces y me sentaban, y ya cuando volvía tenía que ser al seguro. Aunque el máximo culpable soy yo, porque estoy convencido que si cuando me ponían de nuevo bateaba de 4-4, no me quitaban más. Siempre fui con el mayor espíritu de hacerlo bien, pero en ese sentido sí me considero un pelotero dolido.

En otros momentos han dejado al atleta jugar, pero la dirección del equipo no puede darse el lujo en torneos cortos que uno se ponga bien y ese fue mi caso.

Le agradezco mucho a Higinio Vélez, porque siempre me dio confianza y me llevó al equipo Cuba.

Las autoridades deportivas de Las Tunas alegan que oficialmente nadie ha pedido tus servicios como jugador, pero se te ha visto entrenando en la EIDE Carlos Leyva González. ¿Alguna provincia te ha contactado?

Sí, muchas. Quiero darle las gracias sobre todo a Santiago de Cuba, un equipo en el cual jugué y donde me siento bien, disfruto jugar en el Guillermón, al igual que en la Isla, estaré siempre agradecido de ellos. Gracias también a Cienfuegos, a Matanzas, a Ciego de Ávila, a Camagüey y a Guantánamo, por todas las llamadas.

Por ahora, estoy entrenando con los juveniles, que tienen un futuro muy bueno y pueden lograr cosas grandes para la provincia.

A un mes para que inicie el campeonato, ¿podemos esperar a Pedroso en algún terreno de Cuba?

Hoy no te puedo responder eso, estoy en un proceso de decisión de mi carrera, le he dado todo a mi provincia y a mi país y espero que también sean recíprocos conmigo. No sé si estaré o no, lo que está claro es que soy tunero y deseo que mi carrera se termine en Las Tunas, no en ninguna otra parte de Cuba.

De no comenzar a partir del 3 de noviembre, ¿cómo te replanteas el futuro?

Quiero jugar una última serie con Las Tunas.

¿Qué le ha faltado a Joan Carlos Pedroso como deportista?

Hoy me considero mejor atleta que cuando empecé. Me ha faltado mucho, dar de mí hasta lo imposible… Sé que me he equivocado en ocasiones, pero todos nos vamos a morir sin llegar a la meta, siempre queda algo. Me ha faltado que no me hayan valorado en un momento como este.

Desde afuera, ¿cómo ves este año a Las Tunas?

Hay un gran equipo pero hay que saber hacerlo, los equipos no se pueden hacer por conveniencia ni por renovación, no creo en la renovación. Hay que llevar a los mejores 32 peloteros cada año, tengan la edad que tengan, tengo que llevar a los mejores 32 en el 2013, en el 2014…y los que vayan entrando, felicidades, pero son los mejores. Hoy sé que estoy entre los 32 mejores de Las Tunas y sin embargo me dejan fuera. Sin autosuficiencia, hoy no tengo relevo en la primera base. No le pueden decir a (Yosvany) Alarcón que asuma la primera base, o a (Jorge) Johnson, tenían que tener un primera base.

Hay atletas que tienen potencialidades, pero ha sido mejor decir que no sirven antes que trabajar con ellos; y eso ha pasado, tenemos el deber de formar a ese atleta, creo que por ahí está el futuro de Las Tunas.

Hay una cosa curiosa: parece que nadie se ha dado cuenta de que Las Tunas se renovó, no fue planificado pero se hizo, porque un equipo (el de la temporada anterior) en el que no está Osmani Urrutia, en el que no está Henry Urrutia, en el que no está Alexander Guerrero, en el que no está Yordan Batista, ni Dael Mejías, ni Rigoberto Cabrera (regresa este año), ni Osdanis Montero, y te sancionan a Yosvany Alarcón, entonces ese equipo está renovado. A pesar de todo eso veo bien a Las Tunas.

¿Cómo quiere Pedroso que lo recuerden, ahora que no estará el número 14 en la inicial, al menos por esta temporada?

Mira, cuando un día en un terreno de Cuba alguien no me quiera, entonces yo tendré un problema, cuando un día salga y en la calle nadie me quiera, entonces tendré un problema; cuando un día los niños que andan por la calle no me quieran, es porque los padres no me quieren y eso no ha pasado hasta ahora. Por eso no me interesa lo que un día puedan haber hablado de mí, yo no soy el del problema.

No me van a dejar de ver, espero volver a jugar con Las Tunas, solo extrañaré esos gritos de ¡Se va! y ¡Llegó el negro! Eso sí me da nostalgia, porque son cosas que por nada en el mundo defraudaré. Jamás.

(Tomado de Esquina Caliente)