Más de 150 mil jóvenes en Guatemala se suman cada año al segmento de buscadores de puestos laborales. De ellos, sólo entre una séptima y una octava parte consigue trabajo. Entretanto, otros 30 mil compatriotas vuelven deportados de Estados Unidos, a donde tuvieron que tratar de poder contar con las mínimas oportunidades necesarias para salir adelante ellos y a quienes se quedan detrás de el, con la esperanza de que algo positivo suceda. Así, tenemos que el déficit de empleo formal supera hoy las 3.2 millones de plazas y en su mayoría jóvenes a los que se les suman también los de la tercera edad, que también ven la necesidad de buscar trabajo.

¿Porque? se pregunta el lector, ya que muchos no son jubilados y sus familias no se hacen cargo de ellos, por lo que se ven en la penosa situación de buscar trabajos informales sin ningún beneficio, arriesgándose a cualquier vejamen por parte de sus empleadores, que les ayudan de forma caritativa algunos y otros explotadores que no tienen ningún miramiento para explotarlos. ¿Qué explicación de damos a esto? Baja productividad. Alarmantes índices de desnutrición y analfabetismo, educación mediocre que imparten los centros de estudios.

Una gran falta del conocimiento de  idiomas extranjeros tan indispensables para poder calificar como una mano de obra ideal, la oferta de trabajo local en los “Call Centers” es indispensable un 60% de dominio del idioma ingles, que es el idioma o la lengua universal del mundo, según algunos, si usted no domina este mismo idioma, es analfabeta también!!!   Y que hace el gobierno en ese sentido, simplemente no le interesa porque cuando un pueblo es bruto y analfabeta es mas fácil de manipular y manejar.

La obscena concentración de la riqueza en poquísimas manos. El impune goce de privilegios por parte de una oligarquía monopolista cuyo poder le ha permitido instrumentalizar a favor suyo al Estado desde finales del siglo diecinueve, cuando las tierras de los indígenas fueron usurpadas para instaurar un sistema finquero, que se da el lujo de tener tierras ociosas, que luego son disputadas por quien menos tiene, hasta la fecha, estancados en la premodernidad.

¿Y el Gobierno? ¿Hace algo al respecto? Sí, claro: moverle la cola a la élite empresarial y bailar al son que ésta le toque…   … A pesar de lo cual, verlos coincidir a ambos el mes pasado en el más reciente Encuentro Nacional de Empresarios (ENADE) fue hasta cierto punto alentador.   Parece que por fin les calo el cargo de conciencia y el continuo señalamiento: el desafío central de tan encopetado cónclave giró en torno a la creación de 1.2 millones de plazas de trabajo en los próximos diez años.   Lo difícil es creerles, sobre todo después de haberse publicado en la prensa aquella foto en la que pretenden demostrar su compromiso por el avance y el desarrollo… encaramados ¡en bicicletas estacionarias!

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