17 Diciembre 2012

Carlos Muñiz y René Pérez.

Carlos Muñiz y René Pérez.

Calle 13 ofreció el día 15 un explosivo espectáculo de pura adrenalina y cargado de mensajes políticos y sociales, en un concierto ante más de 25 mil personas que marcó el regresó de la banda a San Juan luego de tres años de ausencia.

René Pérez, Eduardo e Ileana Cabra (PG-13), en casi tres horas de canciones en el área de Isla Grande Pier, exhibieron un show plagado de simbolismos y con cuatro invitados que acompañaron a los artistas: el estadounidense de origen nicaragüense DJ Craze, el panameño Rubén Blades, el cantante boricua Tego Calderón y la cantante Lucecita Benítez, conocida en la Isla como “La voz nacional”.

Pérez (”Residente”), en un brinco infinito arriba del escenario, propuso de entrada “Vamos a portarnos mal”, a la que siguió “Nadie como tú” y el “Baile de los pobres”, que dio paso a una grabación en la que se escuchó al saliente alcalde de San Juan, Jorge Santini, criticando al cantante, quien se enfrascó en una polémica con el político que terminó con la prohibición del artista de presentarse en la capital.

La situación, que se generó en mayo de 2009, solo se resolvió en las elecciones del 6 de noviembre pasado, después de que sorpresivamente Santini fuera derrotado por la ahora alcaldesa electa, Carmen Yulín Cruz Soto, presente en el concierto donde se escuchó, tras la grabación, el tema “Digo lo que pienso”, que supuestamente está dedicado al primer ejecutivo municipal.

Sin pausa, en una vorágine que contagió a un público en comunión, Pérez cantó “Ven y criticame” (”música verdadera y una canción que no sonaba en la cabrona radio…”), después los asistentes corearon “Pa’l norte” y más tarde el boricua hizo una pausa para presentar “La Bala”, momento en que llamó al escenario a Carlos Muñiz Pérez, hijo de Carlos Muñiz Varela, cubano asesinado por el anticastrismo en abril de 1979 en San Juan.

Antes del discurso de Muñiz Pérez (”los gatilleros aún están vivos caminando en San Juan y Miami…”, “exigimos al FBI la entrega inmediata de los informes, que tienen los nombres tachados de los asesinos de mi padre”), Pérez también dio su opinión (”No es un discurso barato el que estoy dando: si hay mejor educación hay menos violencia…”, “No hacen falta delfinarios y estupideces, sino profesores preparados”) para luego lanzarse con la canción que fue ovacionada.

Rápido, “Residente” pasó a la “Cumbia de los aburridos” y sorprendió al público con la presencia de un menor, Jeyli Iván, de la barriada Morales, quien dijo a la gente que era “un lugar excluido, pero echamos para adelante” y al gobierno le pidió que “no sigan trucando con los chavos de nosotros”.

No sería la única sorpresa, porque ahí estaba Blades, quien acompañó a “Residente” en “La Perla”, coreada por la multitud que también se desató con “Hormiguero” y “La vuelta al mundo”, una canción que según el artista “es para la gente que está viviendo cosas que no gustan en sus vidas”.

Con una solidez y madurez que ratifican sus premios (como los Grammy Latinos entre 2006 y 2009, en diferentes categorías), Calle 13, en una presentación maciza puso a la gente a cantar con “Tango del pecado”, mientras que en “Sin exagerar” el público explotó con la presencia de Tego Calderón.

Para el final el grupo tocó “Suave/Chulin”, “Hawaii” y el ya clásico “Atrévete”, tras lo cual personal de la producción y los artistas comenzaron a lanzar botellas con agua al público, que a las 12:20 de la madrugada también pudo escuchar “Calma pueblo” (”por los 30 mil empleados públicos botados…”), “Beso de desayuno” y “La Jirafa”.

El cierre vendría cargado de emoción, con la presencia de Benítez, quien acompañó a los músicos en “Latinoamérica”, lo que causó furor en el público y que aprovechó Pérez para enviar un nuevo mensaje: “Usen pasaporte no para ir a Disney World nada más…”.

La noche concluyó poco antes de la 1:00 de la madrugada con “Fiesta de locos” y el desenfreno cundió, porque personal de la producción agarró unas mangueras para extinguir incendios y desde el escenario comenzó a bañar a la multitud enloquecida por un baño musical contestatario que no cogía hace más de tres años

PALABRAS DE CARLOS MUÑIZ PÉREZ

Buenas noches,

Quiero darles las gracias públicamente a René, a su familia (a la cual conozco desde chiquito) y al grupo Calle 13 por ser una de tantas voces que no cesan de exigir justicia no tan solo por el asesinato de nuestro papá, sino también por luchas como la liberación de Oscar López Rivera, quien lleva más de treinta años en prisión sin haber matado a nadie, y por exigir justicia de todas aquellas personas asesinadas o desaparecidas por motivo del odio y de la intolerancia.

Mi padre nació en Cuba y vino de niño con mi abuela y su hermana. Abrió la Agencia de Viajes Varadero en vías de reunificar las familias cubanas. Lo mataron por creer en el diálogo con el gobierno cubano y por viabilizar los viajes de familias cubanas del exilio a Cuba. Cuando lo mataron, yo tenía cinco años y mi hermana Yamaira un mes de nacida.

(Carta)

Querido FBI,

Me llamo Carlos Muñiz Pérez, hijo de Carlos Muñiz Varela, quien fuera asesinado en abril de 1979 en Guaynabo Puerto Rico por grupos terroristas de la extrema derecha cubana con el apoyo y encubrimiento de la policía de Puerto Rico y de agencias federales como el FBI y la CIA.

Este asesinato, ocurrido a pasos de la casa de mi abuela, al día de hoy no ha sido resuelto y los gatilleros, conspiradores y organizadores del mismo aún siguen vivos caminando por las calles de San Juan y Miami.

A nombre de mi abuela, quien a sus 83 años no ha podido conocer la verdad y sentir que se ha cumplido justicia para ella y para su hijo; a nombre de mi familia, la de Puerto Rico y la de Cuba; a nombre de los amigos y amigas de mi padre, a nombre del pueblo cubano que lo vio nacer y del pueblo de Puerto Rico que lo vio crecer y morir; hoy, 15 de diciembre de 2012, y ante un pueblo que nos sirve de testigo, exigimos la entrega inmediata al Departamento de Justicia de Puerto Rico de toda la información que sabemos que ustedes tienen y que tiene los nombres tachados de los asesinos de mi padre, incluyendo el de Julio Labatud quien fuera “homenajeado” por la bochornosa Cámara de Representantes en 2006 provocando la indignación de nuestra familia y de quienes nos apoyaron aquel día en el Capitolio.

Exigimos la justicia y el esclarecimiento del asesinato de Santiago “Chagui” Mari Pesquera, hijo del fenecido líder independentista Juan Mari Brás, de Filiberto Ojeda Ríos, de Carlos Muñiz Varela y de otros asesinatos políticos ocurridos en Puerto Rico en los pasados 40 años.

Este pueblo no podrá ser libre y justo mientras los asesinatos queden impunes, mientras las autoridades no asuman su responsabilidad histórica y mientras el pueblo no exija respeto y se dé a respetar. Todos los asesinatos en Puerto Rico son políticos, mientras seamos colonia.

Sepan que no descansaremos en nuestro reclamo por la justicia y la verdad, hasta que podamos devolverle a Carlos la tranquilidad y la dignidad humana de saber quién lo mató.

Para finalizar, me hago eco de las palabras de René; “yo perdono, pero nunca olvido”.

¡Justicia para Carlos Muñiz Varela!

¡Prohibido olvidar!, ¡prohibido olvidar!, ¡prohibido olvidar!

Atentamente,

Carlos Muñiz Pérez

About these ads